El mejor homenaje que se le puede rendir a Sri Aurobindo… es una sed de progreso y una apertura de todo nuestro ser a la Influencia divina de la cual es el mensajero en la tierra.

La Madre

 

“Me preocupo de la tierra, no de mundos más allá por lo que son; lo que busco es una realización terrenal y no una huida hacía cimas lejanas. Todos los otros yogas consideran esta vida como una ilusión o una fase transitoria; solo el Yoga Supramental la considera como algo creado por el Divino para una manifestación progresiva y se fija como meta la plenitud de la vida y del cuerpo.”

Sri Aurobindo

 

“Es un error muy grande creer que la proximidad física es la única cosa indispensable para el progreso. No hará nada para vosotros si no establecéis el contacto interior, ya que sin eso podéis estar conmigo desde la mañana hasta la noche sin nunca encontrarme realmente. Solamente por una apertura y un contacto interior podréis realizar mi presencia.”

La Madre

Mensaje original en:

http://www.sriaurobindoashram.org/darshan/current.php

sep 202011
 

Texto de Yoga:

¿Cuál es la naturaleza del poder que posee el pensamiento? ¿Cómo y hasta qué punto soy yo el creador de mi mundo?

Basándonos en la enseñanza budista, todo hombre vive y se mueve en un mundo que le es particular, completamente independiente de los mundos en los que viven los demás. Sólo cuando se establece cierta armonización entre éstos mundos diferentes, es posible que se interpenetren y entonces los hombres pueden encontrarse verdaderamente y comprenderse los unos a los otros. Eso es cierto para la mente porque cada uno se mueve en su propio mundo mental construido con los pensamientos que ha hecho suyos. Y esto es tan cierto que siempre que se dice una cosa cada uno la entiende de una forma diferente siguiendo su formación mental. En efecto, lo que cada uno capta no es lo que se ha dicho, sino lo que ya estaba en su cabeza. Sin embargo esta verdad no pertenece más que a los movimientos del plano mental y no se aplica más que allí.

Porque la mente es un instrumento de acción y de formación y no un instrumento de conocimiento; a cada momento crea formas. Los pensamientos son formas y tienen una vida individual independiente de su autor; enviados por él a través del mundo evolucionan hacía la realización de su razón de ser. Cuando pensáis en alguien vuestros pensamientos toman forma y van a encontrarle; y si habéis asociado vuestro pensamiento a una voluntad que lo sostenga, la forma-pensamiento salida de vosotros hace un esfuerzo para realizarse. Tomemos un ejemplo: tenéis un gran deseo de que cierta persona os venga a ver y, al mismo tiempo que la impulsión vital del deseo, una fuerte imaginación acompaña a la forma mental que habéis creado; imagináis: “si viene pasará esto o aquello”. Después de un tiempo abandonáis completamente el pensamiento y no sabéis que, incluso después de olvidarlo, continúa existiendo y actuando. Porque existe siempre y su acción es independiente de vosotros. De hecho os hará falta un gran poder para ser capaces de hacerle cesar esa en su empeño. Está actuando en la atmósfera de la persona a quien se le ha enviado para crear en ella el deseo de venir. Y admitiendo que haya en vuestra forma pensada una fuerza de voluntad suficiente y que sea una formación bien hecha, llegará a sus objetivos. Pero entre la formación y su realización pasa cierto tiempo y si durante este intervalo vuestra mente ha estado ocupada en otras cosas, cuando el pensamiento que habíais olvidado llega a su realización, puede ocurrir que ni siquiera recordéis que fuisteis vosotros los que le disteis nacimiento; no sabéis que fuisteis los instigadores de su acción y la causa de lo que aconteció. Ocurre también muy a menudo que cuando se produce el resultado habéis dejado de desearlo o incluso de concederle ninguna importancia.

Hay personas que tienen un poder muy fuerte de formación de esta clase y siempre ven realizarse sus formaciones; pero como su ser mental y vital no está bien disciplinado, como su voluntad no es única y en su orientación quieren ahora una cosa, después otra y sus formaciones, diferentes y a veces opuestas, producen resultados que se entrechocan y se contradicen. Estas personas se asombran de vivir en una confusión y una desarmonía tan grande. No comprenden que son sus propios pensamientos, resultado de sus deseos, los que han construido a su alrededor las circunstancias que les parecen incoherentes y contradictorias y que hacen que su vida sea casi insoportable.

Este conocimiento es de gran importancia, si se da al mismo tiempo que el secreto que permite hacer buen uso de él. La disciplina y el dominio de sí son el secreto; el secreto está en encontrar en sí mismo la fuente de la Verdad, ese constante gobierno de la Voluntad Divina que es lo único puede dar a cada formación su pleno poder y su realización integral y armoniosa.

En general los hombres forman pensamientos sin saber cómo se mueven y actúan esas formaciones. Construidas en un estado de confusión e ignorancia entran en conflicto una con otra y crean una sensación de tensión, de esfuerzo y de fatiga y dan la impresión de que deben cruzar el camino a través de una multitud obstáculos. Estas condiciones de ignorancia pie y de incoherencia producen una especie de mezcla en las que las formas más fuertes y las más duraderas obtienen la victoria sobre las otras.

Una cosa es cierta respecto a la mente y a su forma de trabajar: no puede comprender más que lo que ya sabe en su interior. Os impresiona, al leer un libro, lo que ya habíais experimentado profundamente dentro de vosotros. A menudo cuando un hombre encuentra maravilloso un libro o una enseñanza, se le oye decir: “esto es exactamente lo que yo sentía y sabía, pero no podía expresarlo tan bien y tan claramente como se expresa aquí”. Cuando un libro de verdadero conocimiento cae en las manos de los hombres, cada uno se descubre a sí mismo en el libro, y en cada nueva lectura, hace nuevos descubrimientos que hasta entonces no había visto: cada vez se abre ante él un nuevo campo de conocimiento que hasta entonces se le había escapado. Esto se debe a que a cada vez se entra en contacto con nuevos planos de conocimiento que estaban en su subconsciente esperando para poder expresarse; ahora la expresión ha sido dada por otro y mejor de lo que  no mismo hubiera hecho. Pero cuando uno halla la expresión, la reconoce y siente que es la Verdad. El conocimiento que parece venir de fuera es solamente una ocasión de que surja a la superficie el conocimiento que ha estado dentro de vosotros.

La experiencia de la deformación de lo que se ha dicho es muy frecuente y proviene de una fuente similar. Por ejemplo se dice una cosa que está perfectamente clara; pero la forma en la que es comprendida resulta pasmosa. Cada uno ve en ella una cosa distinta de lo que se quería decir e incluso a veces le da un sentido contrario al que tenía. Si queréis comprender verdaderamente y evitar estos errores, debéis ir más allá del sonido y del movimiento de las palabras y aprender a escuchar en silencio. Si escucháis en silencio, entenderéis y comprenderéis correctamente; pero mientras haya alguna cosa que se agite y haga ruido en vuestro cerebro solo comprenderéis lo que está en vuestra cabeza y no lo que os han dicho.

La Madre

19 mayo de 1929

 

KAIKHOSRU DADHABOY SETHNA (AMAL KIRAN) nos dejó ayer por
mañana, día 29, a las 12,15 horas.
Amal Kiran nació el 25 de noviembre de
1904, siendo miembro de la comunidad parsi en la ciudad de Bombay. Al unirse en
1927 al Ashram de Sri Aurobindo en Pondicherry, éste le dio el nombre de Amal
Kiran que significa “El rayo diáfano”. A pesar de su prometedora formación
académica, cuando llegó al Ashram abandonó sus estudios y se integró por
completo a la práctica del Yoga Integral y también al cultivo de la vida
literaria bajo la guía de Sri Aurobindo. Quienes le conocimos pudimos comprender
la magnitud de la fuerza interior que emanaba su presencia. Discípulo de Sri
Aurobindo y de la Madre, considerado un místico, un yogui, y un verdadero
sadhaka del Yoga Integral. Descanse en la Paz eterna.

 
Exposición fotográfica de HUELLAS DE LUZ
CREACIÓN:  Hibiscus Hawaiian
fotografías de M A R I A N E L A
en el Fundación Centro Sri Aurobindo
desde el 27 de junio.
 

24 de Abril

Es mediante el constante recuerdo que el ser es preparado para una  apertura completa.  Mediante la apertura del corazón la presencia de la Madre empieza  a ser sentida y,  por la apertura a su Poder en lo alto, la Fuerza de la consciencia  superior desciende al cuerpo  y trabaja ahí para cambiar toda la naturaleza.

Sri Aurobindo

 
SEMANA DE LA  FIESTA DEL LIBRO – SAN JORGE BARCELONA

Descuento del 25% a todos los Pedidos recibidos entre los días 18 y 23 de Abril, por medio de e-mail, teléfono, fax o correo postal.

Fundación Centro Sri Aurobindo de Barcelona
Galileo 281-285, ático 2ª
08028 Barcelona
Telef. 93-490-21-27
Fax.   93-330-91-13
 
La Madre jugando al Tenis

La Madre jugando al Tenis

La base de todos los métodos es el poder que ejerce la Voluntad Consciente sobre la materia. Es generalmente un método que alguien utilizó con cierto éxito y que erige en principio de acción, que enseño a otros quienes continuaron y perfeccionaron el método hasta que tome una forma fija de disciplina de un tipo u otro. Pero toda la base es consecuencia de la Voluntad Consciente sobre el cuerpo. La forma precisa del cuerpo no tiene una importancia capital. Según el país, según las épocas, se utilizó un método u otro, pero lo que hay detrás, siempre, es un poder mental canalizado actuando de manera metódica. Naturalmente, ciertos métodos intentan utilizar un poder superior que traspase su capacidad al poder mental: si introducimos en un método mental un poder de orden superior, este método mental se vuelve más eficaz y más potente, naturalmente.

Pero en el fondo, todas esas disciplinas dependen siempre del que las practica y de la forma de utilizarlas. Se puede, incluso en los procedimientos ordinarios más materiales, servirse de esta base totalmente exterior para introducirle poderes de orden superior. Y todos los métodos, sean cuales sean, dependen casi siempre del que los emplea, de lo que incluye en ellos.

Si observamos la cuestión desde su forma más moderna y más exterior. ¿Cómo es posible que los movimientos que hacemos en la vida cotidiana casi constantemente o que debemos hacer para trabajar si es un trabajo físico, no ayudan o ayudan muy poco a desarrollar los músculos y crear una armonía en el cuerpo? Cuando estos mismo movimientos, si los hacemos conscientemente, voluntariamente, con un objetivo preciso, de repente ayudan a formar los músculos y a construir un cuerpo. Hay oficios por ejemplo, en los cuales las personas deben llevar pesos muy pesados, como sacos de cemento o sacos de trigo o de carbón, y hacen esfuerzos considerables; lo hacen en cierta medida con una facilidad adquirida, pero eso no les da una armonía en el cuerpo, porque no lo hacen con la idea de aumentar sus músculos, lo hacen porque si.
Y si alguien que aplica un método ya bien sea que aprendió o que se dió a sí mismo y que hace los mismos movimientos con la voluntad de desarrollar este músculo o el otro, de producir una armonía de conjunto en su cuerpo, él lo logra. Los que realmente quieren practicar educación física tal y como se concibe hoy en día, todo lo que hacen, lo hacen conscientemente. Bajan una escalera conscientemente, hacen los movimientos de la vida conscientemente, no mecánicamente. Para una mirada atenta, puede haber una pequeña diferencia, pero la mayor diferencia está en la voluntad que se pone, la consciencia que se pone. Andar para ir a un cierto lugar o andar para hacer un ejercicio no es la misma cosa. Es la voluntad consciente en todas las cosas lo que es importante, la que hace el progreso y obtiene el resultado.

En consecuencia lo que quiero decir es que el método que se emplea no tiene más que una importancia relativa; Es la voluntad de obtener un cierto efecto lo que es importante.

El Yogui o el aspirante a Yogui haciendo los asanas para obtener un resultado espiritual o simplemente un control sobre su cuerpo lo logra porque los practica con esos objetivos, mientas que conozco personas que hacen exactamente lo mismo con todo tipo de razones sin relación con el desarrollo espiritual y que no han logrado ni siquiera que le produzca una buena salud. Y sin embargo hacen lo mismo y algunas veces mucho mejor que el Yogui pero no han logrado un equilibrio de salud… porque no han pensado en ello, por que no lo han hecho con este objetivo. Yo misma les dije; “¿Pero como es posible que estéis enfermos después de todo lo que practicáis?” “¡Oh! Pero nunca pensé en eso, no lo hago para eso”. Lo cual equivale a decir que es la voluntad consciente la que actúa sobre la materia, no es el hecho material.

Probándolo entenderéis muy bien lo que quiero decir. Por ejemplo, todos los gestos que hacéis para vestirse, bañarse, arreglar su habitación, para… cualquier cosa, hacedlo conscientemente, con la voluntad de que este músculo trabaje, de que el otro trabaje. Veréis, obtendréis un resultado extraordinario. Subir y bajar escaleras, no os podéis imaginar como puede ser útil desde el punto de vista de la educación física, si sabéis utilizarlo. En vez de subir porque subís o bajar porque bajáis, como un hombre ordinario, subir con la consciencia de todos los músculos que trabajan y hacerlos trabajar con armonía. Veréis un poco. Es decir que podéis utilizar todos los gestos de vuestra vida para un desarrollo armonioso del cuerpo.

Cuando os agacháis para recoger algo, os estiráis para coger algo arriba del armario, abrís una puerta, la cerráis, pasáis al rededor de un obstáculo, hay cientos de cosas que hacéis constantemente y que podéis utilizar para vuestra educación física y que os demostraran que la consciencia que ponéis en ello es lo que tiene efecto, cien veces más que el hecho material de hacerlo. Entonces elegir el método que más os gusta, pero podéis utilizar toda vuestra vida cotidiana para eso…

Pensar constantemente en la armonía del cuerpo, en la belleza de los movimientos en no hacer nada sin gracia o con torpeza y podéis obtener un ritmo de movimientos y de gestos que será muy excepcional.

Vamos a meditar sobre esto.

La Madre

17 de julio de 1957

 

El verdadero propósito de la vida es encontrar la presencia divina en el interior de uno mismo y entregarse a ella de manera que guíe la vida, todos los sentimientos y todas las acciones del cuerpo.

Esto proporciona un sentido verdadero y luminoso a la existencia.
La madre
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